martes, 7 de marzo de 2023

Sacerdotes en 1863

Relación de sacerdotes de Vega de Doña Olimpa y los pueblos de su entorno inmediato en 1863 (Boletín del clero del obispado de León, 10 de enero de 1863, p. 15):


Victoriano Montero Diácono
Ezequiel Marcos PárrocoLa Serna
León MedinaBeneficiadoLa Serna
Juan Alonso MaurillaPárrocoValcabadillo
Roque GonzálezCapellánValcabadillo
Gerónimo MerinoPárrocoValenoso
Ángel GutiérrezParrócoVega de Doña Olimpa
Ildefonso AlonsoPárrocoVelillas del Duque
José PalaciosPárrocoVillafruel
Mariano LeónPárrocoVillasur
Francisco GrajalPárrocoVillalafuente
Manuel CuadradoPárrocoVillaproviano
Timoteo DíezPárrocoVillantodrigo
Manuel GonzálezPárrocoVillarmienzo
Fernando MedinaPárrocoVillorquite
Donato RodríguezPárrocoVillota del Duque
Bernando MieraSirviente de beneficiadoVillota del Duque

 

 

          



martes, 29 de noviembre de 2022

Juzgado de Paz de Vega de Doña Olimpa (1921)


 

 

Lista de adjuntos y suplentes para el Juzgado de Paz de Vega de Doña Olimpa nombrada por la Sala de Gobierno de la Audiencia Territorial de Valladolid, con arreglo a la Ley de 5 de agosto de 1907, y que se publica de orden del Ilustrísimo Señor Presidente, en cumplimiento de la regla 3a del articulo 11 de dicha Ley: 

Justo Pérez González

Sindimio Gutiérrez Heras

Pedro Terceño Heras

Justo Rojo González 

Juan Rojo Franco

Agustín Alonso Martín 

(Diario oficial de la provincia de Palencia, 21 diciembre de 1921)

 

 

 

lunes, 31 de octubre de 2022

Tocan a huebra

Original: https://alfayomega.es/tocan-a-huebra/

Reproducimos un artículo del sacerdote Luis Ángel Roldán en el que se menciona a Vega de Doña Olimpa para la revista Alfa y Omega, de 17 de marzo de 2022, recomiendo por su gran interés:

"Era una mañana de sábado. «A las nueve quedamos los que podamos». Ese fue el mensaje que nos había llegado dos días antes. Y allí nos encontramos cuando la helada de las mañanas de febrero aún no se había ido. Habíamos llegado a Vega de Doña Olimpa (bonito nombre), a las puertas de la cooperativa, cuatro coches. Otros se acercaban andando y con alguna legaña en los ojos. Jóvenes de distintos pueblos de la comarca. Mariano, después de los saludos, comenzó a distribuir tareas: «Tres con las motosierras, tú al tractor, vosotros a limpiar la caseta y dos a la comida, ¿qué os parece?».

Y así nos acabamos de despertar con el ruido del tractor. Ese día tocaba hacer la leña; la suerte, que se dice en estos pueblos. Es la tarea que una vez al año, en luna menguante, hay que hacer para tener leña; o sea, calor en la casa o la caseta.

Pero no os he contado que esa caseta, antes para meter los aperos de la trilla, es el lugar donde los jóvenes se reúnen. Es el lugar para juntarse a merendar, para dialogar y pasar la tarde del sábado juntos. Un lugar común, de encuentro, para la convivencia y la amistad. Algo que se ha ido cuidando durante bastantes años, algo hecho con la aportación de todos, algo sencillo y a la vez bonito. Ahí dentro, dice Chumi, hay mucha vida, muchos diálogos, risas y debates. No han hecho falta subvenciones. Es la amistad, la vecindad y el trabajo en común quien lo ha hecho posible.

Y hoy estamos en el monte cortando esa leña necesaria para no pasar frío, para encender esa estufa que Sergio hizo con un bidón de cerveza y una máquina de soldar. Se trabaja durante toda la mañana. A la mitad, nos sentamos a tomar una cerveza, aunque Mariano rápido nos vocea para levantarnos a seguir con la tarea. Esto en los pueblos lo llamamos huebra o trabajos comunitarios. Así se han realizado la mayor parte de las obras, desde dar de cemento a las calles, la acometida del agua o el arreglo de los caminos. Así se han ido haciendo los pueblos y creciendo en vecindad. Ser vecino es importante en el pueblo y en la vida.

Tres se han quedado en la caseta haciendo una limpieza necesaria, y preparando la paella para acabar la tarea comiendo todos juntos. Así, día a día y poco a poco, vamos descubriendo que hay otras maneras de divertirse, de relacionarse y de vivir. Son 15 jóvenes hoy con sudor en la frente y una sonrisa en los labios. Nada más, en este tiempo de pandemias y guerras".

 


sábado, 17 de septiembre de 2022

sábado, 19 de febrero de 2022

Relato infantil ambientado en la villa de La Olmeda

Ha sido premiado recientemente el relato breve para niños Silvia y Minerva(2022), de Luna Plaza Arroyo, ambientado en la villa de La Olmeda.

 

https://www.diariopalentino.es/Noticia/Z9171CFEE-C440-3253-312D217FA46746BF/202202/Fuimos-Roma-premia-el-relato-de-Luna-Plaza

 

 

domingo, 13 de febrero de 2022

viernes, 14 de enero de 2022

Manuel Ibáñez, iniciador del toque de oración en Espinosa

En la monografía local El libro de Espinosa de la Ribera (1951), dedicada a la localidad leonesa de Espinosa de la Ribera, se dice "en este libro que pretende abarcar los aspectos más interesantes de la vida e historia de un pueblo, no puede pasarse en silencio algo tan clásico como es en Espinosa "el toque de oración",que constituye uno de los recuerdos más vivos de nuestra infancia en cuyos felices días nos despertaba el armonioso repique de campanas tan hábilmente tañidas por el tío Angelón, al mismo tiempo que nuestros cristianos padres le acompañaban con el no menos armonioso eco de rezo de "angelus" contestado por la familia entera.

Cuando después salíamos a guardar los ganados, estábamos pendientes del toque de las "las doce" para volverlos a casa o esperar el cesto de la apetecida comida.

¿De cuándo data esta tradición en nuestro pueblo? La plaza de campanero fe creada en 1818 por D. Manuel Ibáñez, párroco de ésta, natural de Villanueva del Monte (Palencia), el cual en su testamento dejó "una memoria para tocar las tres avemarías todos los días, tres veces, maña, mediodía y anochecer, cuya memoria pía dejó sobre las posesiones siguientes: un linar en Cardosas, de siete cuartales de linaza; una linar en los Sotillos de Abajo, de una fanega; otro quiñón en los Sotillos de Arriba de once a doce cuartales; un prado en el Sobeao de dos carros de hierba, cuyas posesiones lleva y goza Baltasar Rodríguez, vecino de este lugar, el que nombró D. Manuel Ibáñez, imponiéndole dicha obligación sobre cuyo cumplimiento encarga y da facultad a sus sucesores para que no hacer con puntualidad los tres toques pueden multarle o removerle del arbitrio. Todo espinosés al oírlas debe dedicar un reuerdo al fundador. 

Algo bueno ha perdido la familia o individuo espinosano que, al oír el toque de oración, sea en casa, sea en la calle o en el campo, no se descubre o santigua, como lo vio hacer a sus abuelos, psra saludar a Nuestra Señora en compañía del Ángel y rogar por sus hermanos vivos y difuntos. Pueblo o familia que no es capaz de conservar esta herencia de sus mayores, es indigno de ellos".